Tres libros para una cuarentena.

Tres libros para una cuarentena.

Tres libros para una cuarentena.

Tabla de contenidos

Cuando comenzó todo esto del confinamiento y la crisis sanitaria, se me ocurrió hacer una entrada que comprendiera unos 10 objetivos que cumplir durante el encierro, ahora en la fase de desconfinamiento, podemos decir que prácticamente los he cumplido todos, excepto, lo de ver series… Sí, se me siguen resistiendo.
Pero si algo hice, especialmente, de cara al final del la cuarentena, fue leer como loca (y me arrepentí mucho de no haberlo hecho antes) pero nunca es tarde si la dicha es buena y como no sabía muy bien como enfocar las reseñas de estos ejemplares, he decidido hacerla conjunta.
Y las razones son muy simples, la primera porque han sido leídos en una época especial que va a marcar el resto de nuestras vidas y la segunda y principal, porque a pesar de que me han hecho mucha compañía durante estos días, me han dejado un sabor amargo en la boca:
1. Un perfecto caballero – Pilar Eyre.

En enero de 1939, las tropas de Franco entran triunfantes en Barcelona. Con ellas va Mauricio Casasnovas, guapo como un artista de cine. Es el heredero de una empresa textil, al que espera una mujer sumisa y un futuro dorado de noches en el Liceo, los mejores sastres y fulanas de lujo. Pero la brutalidad de la guerra ha abierto una grieta en su corazón que no deja de agrandarse. Mauricio, a pesar de estar casado, conoce por primera vez el amor y la pasión con una obrera de su fábrica, cuyo marido está encarcelado. Atormentado al no poder poseer a esta mujer por completo, Mauricio comete un hecho terrible cuya culpa lo perseguirá para siempre. Además, su vida conyugal esconde un enigma tan devastador y sorprendente que ni él ni nadie ha podido sospecharlo jamás.

Pilar Eyre nos invita a mirar por el ojo de la cerradura los secretos más ocultos, fascinantes y vergonzosos de una Barcelona de contrastes, desde las orgías en el hotel Ritz a las devotas misas de doce. La vida íntima de sus protagonistas en pisos elegantes o en humildes cuevas. Criados y señores, pobres y ricos, honrados y canallas cuentan su magnética historia con un final tan arrebatador como todo el libro.


Me apetecía mucho leer un libro que tuviera como hilo argumental una historia de amor (llámame romántica), pero el género juvenil lo superé hace tiempo, y las novelas de Elisabet Benavent no son lo mío, así que en este ejemplar vi la oportunidad perfecta, para leer una obra de Pilar Eyre, escritora a la que sigo desde hace años y para adentrarme en una novela inspirada en la España franquista, época de nuestra historia que tengo profundamente olvidada entre los ejemplares de mi colección de novela histórica.

La novela, es pesada al principio, a medida que vas avanzando te va enganchando pero el final es catastrófico, bien porque casi al principio se viene anunciando, bien porque se pierden personajes (muy queridos y necesarios) e historias por el camino y por la necesidad que se ve, por parte de la autora, de que el lector se reconcilie de una forma u otra con el protagonista, y por mi parte, no lo consiguió. No creo que necesariamente, que el lector tenga que empatizar con el protagonista, siempre se hace de una forma u otra pero no entiendo que se tenga que tener simpatía, y este es, en mi opinión el principal objetivo de la autora, olvidándose así del hilo argumental.

Quizás bien tuvo que ver que la autora conociese la historia gracias a su padre, por lo tanto esta inspirada o basada en un hecho real, pero si quería hacer una novela, no tendría porque haber seguido tan a pies juntillas, la veracidad de la historia, pudiéndole haber dado otros giros y sin adelantar ciertos detalles que al final, resultan decisivos y que podrían haber sorprendido mucho al lector, si no se hubiera dado a entre ver de forma tan clara al comienzo del relato.

La capacidad narrativa y descriptiva de la autora es excelente, lo que facilita en buena parte su rápida lectura, tampoco utiliza un lenguaje complejo, lo que lo hace accesible a todos los públicos y la imagen que logra formar de la España franquista, que a mi me gustó especialmente.

Puntuación: 😐


2. Gaia Augusta – J.M. Sánchez.

Cuando terminé la novela de Eyre, ese sabor descafeinado hizo que buscara en mi biblioteca algún ejemplar con el que reconciliarme, o simplemente, conocerlo, porque no se si a vosotros os pasará, pero alguna vez que voy a la librería París – Valencia cargo con un gran número de libros a precios irrisorios que siempre dejo para más tarde, y este fue el caso de Gaia Agusta, el cual guardo desde hace más de 10 años.

Roma, siglo I. El general Poncio Augusto decide hacerse cargo de la hija de una mujer germana a la que él mismo ha dado muerte, durante una batalla, en las frías tierras del norte del Imperio. Es apenas un bebé, pero algo le impide deshacerse de ella. Se la llevará consigo a Roma y la criará como a la hija que nunca había podido tener.
La niña crecerá y se convertirá en Gaia Augusta, una hermosísima mujer de ojos verdes con una única aspiración en su vida: llegar a ser miembro del senado y honrar así a su familia. Pero no lo va a tener fácil sin la ayuda de su padre adoptivo, pues aquellos que consideran una auténtica locura que una mujer aspire a un puesto en el senado urdirán una trama alrededor de la joven con el único fin de frustrar su sueño.
Novela histórica que narra la lucha de una joven mujer que se resiste a que su papel sea meramente ornamental, Gaia Augusta es también la historia de sus pasiones, sus amores y las renuncias que le permitirán abrirse camino en la patriarcal sociedad de su época.
La novela te atrapa desde la primera página, se lee fácilmente, y es que está cargada de tintes feminista, es de esas lecturas frescas, desenfadadas, que apetecen desde el primer momento, con un aire a novela policíaca y reconozco que eso me conquistó, puesto que después de dos intentos (fallidos ambos) de leer Africanus de Santiago Posteguillo me sentía en deuda con la época romana que tantas alegrías me dio cuando estudiaba cultura clásica, y esta fue una forma de resarcirme de mis pecados para/con ella.

Pero a medida que avanza la novela, se produce un hecho que me decepcionó profundamente, y ya me hizo leer la novela con menos ilusión, eso junto con un salto en la historia inapropiado y con un final atropellado ha hecho de una novela de 10, un aprobado raspado.

Se agradece una nota histórica por parte del autor en la que se aclara que Gaia Augusta es un personaje figurado inspirado en Iulia Maesa, de la cual no os diré nada más para no terminar por destriparos el final.

Puntuación: 😊

3. Los baños del Pozo Azul – Jesús Sánchez Adalid.

Casi desde que leí La Joya de Medina y su segunda parte, Aisha y Alí de Sherry Jones (de las cuales haré pronto una reseña) no tocaba una novela de temática islámica (libros de estudios islámicos, a parte) y más concretamente desde que leí Boabdil: Un hombre contra el destino de Antonio Soler que no me adentraba en el Al Andalus.
Así que siguiendo en mi empeño por huir del ebook, encontré Los baños del Pozo Azul.

Subh Um Walad, la señora, favorita del califa Alhaquén y madre del califa Hixem, fue seguramente el personaje más singular y apasionante del esplendoroso período del Califato de Córdoba. 

Originaria de los reinos cristianos del norte, bella, inteligente y cultivada, tuvo que vivir la realidad de palacio, sometida al régimen propio del harén, junto a las concubinas y los eunucos. Pero se rebeló contra este destino y se convirtió en alguien determinante dentro del complejo ambiente familiar de la realeza omeya que residía por entonces en Medina Azahara. 

Cuando a finales del primer milenio, Abuámir Almansur se halla en lo más alto de su poder y se lanza a su enérgica campaña final para conquistar todo el Norte y destruir definitivamente los reinos cristianos, el invulnerable personaje ignora que a sus espaldas se está fraguando una conspiración que intentará torcer el rumbo de la Historia… Subh Um Walad, la señora, decide romper definitivamente con su encierro en los Alcázares y regresa a Medina Azahara, la ciudad de los califas, para liderar junto a su hermano Eneko un heterogéneo grupo formado por curiosos personajes, pero nada es lo que parece y todo se confunde en aquella metrópoli única y luminosa a la vez que delirante. 

Es una época de exuberancia creadora y brillantez intelectual en Alándalus, y los poetas como el joven Farid, originario de Alejandría, son protagonistas de excepción que saben aprovechar su talento para estar cerca de los poderosos.

Esta novela la empecé con un cierto atisbo de pereza por la Córdoba califal (lo siento, si la Granada musulmana y la Córdoba de los califas compitieran en un partido de fútbol, yo sería una clara ultra del Granada), aún así no me amedrenté y continué la lectura, hasta tal punto me embrujó, que me arrepentí de haber sentido esta cierta pereza del principio.

He de reconocer que me cansa bastante, cuando al comienzo de la novela, se van sucediendo en los diferentes capítulos dos o tres historias paralelas a la vez, aunque después siempre se agradece que se unan… Esto es justo lo que me ocurrió pero conforme avanzaba el relato habían personajes que se perdían y que no se volvían a encontrar hasta el final, en el mejor de los casos.

Esto junto con algunos giros inesperados (decepcionantes, en ocasiones) son los grandes defectos de esta novela.

A destacar también y en mi opinión como historiadora, que sería interesante que el autor (o la editorial, en su defecto) incluyera, además de los mapas de turno, un esquema organizativo con los nombres de los personajes más importantes y sus relaciones (aunque algunas de estás vayan cambiando más tarde). Esto justamente, es lo que hice yo, porque a pesar de mis conocimientos históricos y sobre la lengua árabe, me resultó en ocasiones complicado seguir el hilo.


Igual que también entiendo, que para una persona que es completamente desconocedora del Al Andalus y de la situación socio económica y cultural del momento, es una lectura que resultaría en extremo, complicada.

Aún así Sánchez Adalid, te transporta magníficamente a la Córdoba del siglo X, con sus continuas referencias al paisaje, a las temperaturas, los olores, la cultura y la sociedad, a destacar concretamente el papel de los eunucos que merecen un capítulo a parte.

La novela en edición de bolsillo, aunque en mi caso, de tapa dura, abarca al rededor de unas 700 páginas y que gracias a la habilidad del autor y a algunos conocimientos previos de historia, el relato se lee en pocos días porque consigue atraparte de manera magnífica.
Destacar muy a favor del autor, los apuntes históricos al final de la obra.

Puntuación: 😄

En resumen, estos libros, con sus defectos y virtudes han sido los que me han acompañado en el grueso de esta cuarentena y aunque esto no ha acabado aún, ahora me encuentro buscando la lectura perfecta que me acompañe en este desconfinamiento.
Hasta entonces aquí os dejo esta reseña que abarca mis aventuras y desventuras con estos ejemplares y os recomiendo, enérgicamente, cualquiera de ellos para vuestros tiempos muertos, como las vacaciones de verano o Navidad.

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